Por qué aparece
El aire de una vivienda lleva vapor de agua: de respirar, cocinar, ducharse o tender la ropa dentro. Cuando ese aire toca una superficie fría, el vapor se convierte en gotas, igual que en un vaso de agua fría. Esa humedad constante es lo que alimenta el moho.
En Asturias se juntan dos factores: mucha humedad ambiental y muchos edificios con muros poco aislados. Por eso las manchas aparecen justo donde la pared está más fría: esquinas exteriores, encuentros con el techo, detrás de armarios pegados a la fachada y alrededor de las ventanas.
Cómo distinguirla de otras humedades
El aislamiento soluciona la primera. Las otras dos necesitan tratar su origen primero. En la visita te decimos cuál es la tuya, con franqueza aunque no sea un trabajo para nosotros.
- Condensación: manchas negras o verdosas en esquinas y zonas frías, peor en invierno, ventanas empañadas por la mañana.
- Capilaridad: la humedad sube desde el suelo, con una franja en la parte baja de la pared y salitre.
- Filtración: manchas que aparecen o crecen con la lluvia, a menudo con cercos marrones.
La solución de fondo
Aislar el muro sube la temperatura de su cara interior por encima del punto en el que el vapor condensa. Sin superficie fría, no hay agua; sin agua, el moho no vuelve. Ventilar a diario sigue siendo importante, pero deja de ser una batalla perdida.
Es buena opción si…
- El moho sale en esquinas, techos y detrás de muebles.
- Las ventanas amanecen empañadas.
- Ya has probado pinturas antimoho y vuelve a salir.
Mejor otra solución si…
- La humedad sube desde el suelo (capilaridad).
- Las manchas aparecen con la lluvia (filtración).
Preguntas frecuentes
¿Sirve la pintura antimoho?
Ayuda a mantener la pared limpia una temporada, pero no cambia la temperatura del muro, así que la condensación sigue produciéndose.
¿Un deshumidificador lo arregla?
Reduce la humedad del aire y alivia el problema, pero consume electricidad cada día. Aislar ataca la causa: la pared fría.
