El efecto pared fría
La sensación de confort no depende solo de la temperatura del aire, también de la de las paredes, el suelo y las ventanas. Si una pared exterior está varios grados por debajo del aire, tu cuerpo irradia calor hacia ella y sientes frío aunque el aire esté templado. Por eso subimos el termostato y aun así no estamos cómodos.
Además, junto a la pared fría el aire se enfría, baja y crea una corriente suave a ras de suelo: los pies fríos de toda la vida.
Qué cambia al aislar
Con el muro aislado, su cara interior se mantiene cerca de la temperatura de la habitación. Dejas de perder calor hacia ella, la corriente desaparece y puedes estar a gusto con el termostato más bajo, que es donde está el ahorro real.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mis paredes son el problema?
Pon la mano en una pared exterior y luego en un tabique interior. Si notas claramente la diferencia, ahí tienes la respuesta.
