Cuándo hace falta retirarlo
- Está húmedo o ha tenido goteras: un aislante mojado apenas aísla y puede generar moho.
- Está aplastado: las mantas viejas pierden espesor con los años y con él, casi toda su eficacia.
- Hay restos de animales: nidos o excrementos de roedores y aves, habituales en desvanes de casas de pueblo.
- Es muy irregular: huecos, zonas sin cubrir y capas mezcladas que impiden instalar el nuevo de forma continua.
Cómo lo hacemos
Aspiramos el material suelto con equipos de extracción que lo llevan directamente a sacos cerrados, sin pasar por el interior de la vivienda. Retiramos a mano las mantas y restos, limpiamos el forjado y gestionamos los residuos.
Con el espacio limpio y revisado, instalamos el aislamiento nuevo con el espesor adecuado. Si el tejado tenía goteras, te lo indicamos para repararlo antes.
Es buena opción si…
- Tu desván tiene aislante viejo, aplastado o con humedad.
- Ha habido roedores o aves en el bajo cubierta.
Mejor otra solución si…
- El aislante existente está seco y en buen estado: basta con completarlo encima.
Preguntas frecuentes
¿Se ensucia la casa?
El material se extrae por aspiración a sacos cerrados. Protegemos el acceso al desván y los pasos por la vivienda.
¿Qué pasa si el aislante viejo es de amianto?
Los aislantes a granel habituales no lo son, pero si sospechamos de algún material con amianto, no lo tocamos: su retirada la hacen empresas inscritas en el registro específico.
