Por dónde se va el calor
- Fachadas con cámara vacía: el aire de la cámara se enfría contra la hoja exterior y se lleva el calor de la interior.
- Tejado o desván sin aislar: el calor sube; en el último piso y en las casas es la mayor pérdida.
- Suelo sobre garaje, soportal o bodega: el primer piso pierde por abajo.
- Cajas de persiana y encuentros: pequeños, pero dejan pasar aire frío.
Cómo lo diagnosticamos
En la visita comprobamos qué tiene tu casa: si la fachada tiene cámara y si está vacía, cómo está el techo o el desván y qué hay debajo del primer forjado. Con eso te decimos qué actuación tiene más efecto en tu caso y en qué orden conviene hacerlas, aunque al final solo hagas una.
No te prometemos un porcentaje de ahorro genérico: depende de la vivienda, la orientación, las ventanas y cómo usas la calefacción. Sí te explicamos qué parte de la pérdida corrige cada actuación.
Antes de cambiar de caldera
Una caldera nueva produce el mismo calor con menos combustible, pero si la casa lo pierde enseguida seguirá funcionando muchas horas. Aislar primero reduce la demanda y, si después cambias de equipo, permite elegir uno más ajustado a lo que de verdad necesita la casa.
Es buena opción si…
- La calefacción funciona muchas horas y la casa no termina de estar cómoda.
- Notas las paredes exteriores frías al tacto.
- Vives en un último piso o en una casa con desván sin aislar.
Mejor otra solución si…
- Viviendas ya aisladas recientemente: allí conviene revisar la instalación o las ventanas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto voy a ahorrar?
Depende de cada casa. En la visita te explicamos qué parte de la pérdida corrige cada actuación y, con tus datos de consumo, podemos estimarlo de forma razonable.
¿Qué hago primero, aislar o cambiar la caldera?
Normalmente aislar: reduce lo que la casa necesita, y así la caldera, nueva o vieja, trabaja menos.
¿Se puede aislar solo una parte?
Sí. Muchas veces empezamos por la zona que más pierde, por ejemplo la cubierta en un último piso, y el resto se hace más adelante.
